La Guerra Civil en Alicante: pasado y presente

Que el Gobierno Civil estaba en el edificio que hoy alberga la oficina del Sindic de Greuges; que en la Serra Grossa todavía se conservan unas trincheras y un puesto antiaéreo, o que frente a la Casa de Socorro se encontraba la sede del Gobierno Militar son datos históricos que, sin embargo, resultan desconocidos para la mayoría de los ciudadanos. Esta reflexión llevó a la Comisión Cívica a poner en marcha una iniciativa que acercase esa parte de la historia al conocimiento general.

Así surgió La Guerra Civil en Alicante. Pasado y presente, una publicación de cerca de 70 páginas que recoge cinco itinerarios por la ciudad y seis hitos para seguir las huellas que la contienda dejó en el territorio, en los edificios y también, aunque ya no sean tangibles, en la memoria. Al libro le acompaña un folleto con códigos QR para trasladar cada itinerario al móvil.

El primer recorrido se centra en los bombardeos ocurridos en la ciudad para comprobar algunas de las marcas de proyectiles en espacios cercanos al Mercado Central o en las rejas de la antigua Lonja de Frutas, en Capitán Segarra, hoy convertida en parking. Le sigue el itinerario por los últimos días de la guerra en la ciudad, con el Stanbrook como eje central, el Campo de los Almendros o la localización de las sedes del PCE y PSOE, en la Explanada. La tercera ruta propone la visita de algunos refugios antiaéreos, para seguir con el cuarto recorrido por los elementos de defensa, como el puesto de observación o la garita fortificada de la Serra Grossa. La última propuesta se centra en las cárceles, el cuartel de Benalúa y el cementerio.

En cuanto a los hitos, se destacan el Castillo de Santa Bárbara, con los grafitis de prisioneros; el Campo de los Almendros; los búnkeres de Babel y del Cabo de la Huerta, el Monumento de Agua Amarga y los búnkeres de Rabasa.

Alberto Prego y Ramón Muñoz, profesores de Secundaria, han sido los encargados de elaborar estas rutas y seleccionar los puntos visitables. «Hay que difundir esta parte de la historia para que la gente la conozca», apunta Muñoz que junto a su compañero ha empleado un par de años en el trabajo de investigación. «Hay sitios en los que no queda nada, pero que hay que imaginar, como el Campo de los Almendros, que fue algo efímero, pero hay que pensar cómo sería y lo que significó».
Para Alberto Prego, estos itinerarios vienen a llenar «un hueco de desinformación en materia de memoria histórica y democrática». El objetivo, «que la gente tome conciencia de nuestro pasado para no cometer los mismos errores» y ayudar a que «conozca, visite y empatice», afirma.

El libro, realizado con la colaboración del Ayuntamiento de Alicante y la Conselleria de Transparencia y Calidad Democrática, se ha distribuido entre las instituciones públicas, bibliotecas, universidad y centros educativos de la comarca de l’Alacantí. El folleto con los códigos QR se difundirá, adicionalmente, a través de las oficinas de Turismo.