Participación en el homenaje a las víctimas del holocausto nazi: 28 de enero de 2023

Se reproduce a continuación el contenido de la intervención del representante de la Comisión Cívica de Alicante para la Recuperación de la Memoria Histórica en el acto de homenaje a las víctimas del holocausto nazi, celebrado en la Plaza de 25 de Mayo de Alicante el 28 de enero de 2023. Acto organizado por el Casal del Tío Cuc.

«DIA INTERNACIONAL DEL HOLOCAUSTO

Generalmente se asocia los campos de concentración nazis con el holocausto judío. El que también republicanos españoles fueran trasladados a campos de exterminio nazis es un hecho en gran medida desconocido para la gran mayoría de la sociedad española. Casi cuarenta años de Dictadura y la manera en que se desarrolló después la Transición política condenaron por mucho tiempo al silencio y al olvido a los que sufrieron la represión franquista y el exilio.

Durante la Guerra Civil y tras la caída de Cataluña, más de 500.000 republicanos españoles cruzaron la frontera con Francia. Allí fueron confinados en campos de concentración y no de refugiados, en condiciones de vida inhumanas. Meses más tarde, el 1 de septiembre de 1939, con la invasión de Polonia por los alemanes comenzaba la Segunda Guerra Mundial.
Miles de exiliados españoles que no desean regresar a su país, dada la gran represión ejercida sobre los que defendieron el Gobierno legítimo de la Republica, el gobierno francés les ofrece elegir entre ingresar en la Legión Extranjera, integrarse en los Batallones de Marcha o hacerlo en las Compañías de Trabajadores Extranjeros.

Consumada la derrota de Francia ante la Alemania de Hitler el 22 de junio de 1940, miles de republicanos españoles se unen a la resistencia francesa en la lucha contra la Alemania nazi. Muchos caen prisioneros y declarados apátridas comienzan a ser deportados a los campos de exterminio nazis. Se les reconoce por llevar un triángulo invertido de color azul y en su interior la letra S, de “Spanier” Se sabe que Serrano Suñer, ministro de Asuntos Exteriores, en visita a Berlín en septiembre de 1940, dio su conformidad para ese trato. Se han conservado algunos documentos en que, ante la consulta de los propios nazis al respecto, se anotó al margen: “No parece oportuno hacer nada al respecto”.

Mientras en España fusilaban y encarcelaban a miles de españoles, en Europa, Hitler, con la equiescencia del dictador Franco, enviaba a los exiliados republicanos a los campos de exterminio de Dachau, Buchenvald, Ravensbrück, Mauthausen, Gusen, Auschwitz-Birkenau, entre otros. El resultado fue trenes de la muerte, mano de obra esclava, prisioneros famélicos, hambre, frío, enfermedades, vejaciones, sadismo, torturas inimaginables y en muchos casos, la muerte.
Los republicanos españoles que pasaron por los campos de exterminio de los que hay constancia documentada ascienden a 9.328. De ellos murieron 5.185, sobrevivieron 3.809 y constan como desaparecidos 334. Al menos 188 alicantinos fueron deportados y más de un centenar murieron en los campos de concentración del nazismo entre 1.941 y 1945. De Alicante capital de 24 deportados fallecieron 15 y fueron 9 los liberados. Ninguna comarca se libró de la deportación. Si bien algunos de estos datos siguen corrigiéndose al alza.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, liberados los prisioneros de los campos de concentración, la mayor parte de los supervivientes regresaron a sus países, a sus casas, excepto los republicanos españoles que sabían que España era una enorme cárcel y que tendrían que enfrentarse a la represión de la Dictadura. Muchos reorganizaron sus vidas en Francia. Pese a que por Resolución (39) I de 12 de diciembre de 1.946, la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la cuestión española declaró que: (a) “En origen, naturaleza, estructura y conducta general, el régimen de Franco es un régimen de carácter fascista, establecido en gran parte gracias a la ayuda recibida de la Alemania nazi de Hitler y de la Italia fascista de Mussolini”, por segunda vez, las democracias occidentales al igual que hicieron cuando el Golpe de Estado contra el gobierno legítimo de la República se mantuvieron al margen de las soluciones que ambas situaciones requerían: Apoyo al legítimo gobierno de la República y poner fin a la Dictadura de Franco.

Para terminar sirvan los testimonios del deportado alicantino, José Jornet Navarro, así como de la catalana Neus Catalá, deportada al campo de exterminio para mujeres de Ravensbrück, que fue también el destino de 400 españolas.
…“Para no olvidar, para denunciar todos los días lo que allí ocurrió, para que sirva de escarmiento, de escarnio. Porque es muy duro que los nazis te digan continuamente: ¡Os habéis salvado de Franco pero de esta no os salváis!, señalando las chimeneas de los hornos de gas, de las cámaras, de las salas de exterminio… Fue muy duro ver a un alicantino, por ejemplo, llamado Rafael Bonet, que murió allí. Y ver a tantos valencianos, a tantos paisanos de Castellón, del propio Alicante, entrar en las cámaras y no salir. Aunque más duro era verles morir en los campos de trabajo, helados por el frío y muertos de hambre y de dolor”.
“Con 22 grados bajo cero a las tres de la madrugada del 3 de febrero de 1944, 1.000 mujeres entramos en Ravensbrück. Con 10 SS y sus 10 ametralladoras, con 10 perros lobos dispuestos a devorarnos, empujadas brutalmente, hicimos nuestra entrada triunfal en el mundo de los muertos”. Al salir del campo de Ravensbrück pesaba sólo 35 kilos.

Es por ello, que los demócratas de este país tenemos una deuda moral contraída con estos hombres y mujeres que nos dejaron este legado de sacrificio, dignidad y valentía en su lucha por la libertad, la democracia y la justicia social.

Honor y gloria, los demócratas alicantinos nunca os olvidaremos».