COMISIÓN CÍVICA DE ALICANTE PARA LA
RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA

Entre los más de setenta bombardeos sufridos por la ciudad de Alicante durante la guerra civil, resultó especialmente sangriento el efectuado sobre el centro de la ciudad el miércoles 25 de mayo de 1938 y que tuvo terribles efectos sobre quienes se encontraban en el Mercado Central de Abastos. Hoy se cumplen 75 años de ese criminal bombardeo.

Poco antes del mediodía, la aviación fascista italiana al servicio de los militares sublevados contra el régimen legítimo de la II República dejaba caer sus bombas sobre una población indefensa, en el cuadrilátero formado por las calles de Alfonso El Sabio, López Torregrosa-Rambla, Explanada y Paseos de Gadea y Soto, destruyendo más de cincuenta edificios. Se estima que el número de víctimas civiles superó las trescientas, en su mayoría mujeres y niños, siendo varios cientos las personas heridas. El terror, la desolación y la muerte se apoderó de la ciudad de Alicante. Cuentan que aquel miércoles se escucharon gritos de auxilio, lamentos y sollozos en medio de las explosiones, y que las gentes huían despavoridas sin saber a dónde ir. “Era una mañana espléndida, de cielo azul y transparente, sin una nube, con excelente visibilidad” decía Eliseo Gómez Serrano en su libro “Diarios de la Guerra Civil”, donde describe con un realismo estremecedor las consecuencias del bombardeo del Mercado.

La masacre no había sido producto de un desgraciado accidente, sino el resultado de un verdadero y macabro experimento de guerra psicológica con el fin de amedrentar, en este caso, a la población alicantina. En vísperas de estallar la Segunda Guerra Mundial, la España republicana se había convertido en campo de pruebas para las potencias fascistas de Italia y Alemania. Los bombardeos que se produjeron durante la guerra civil española constituyeron un trágico hito en la evolución de las guerras modernas, que han acabado por afectar mucho más a la población civil que a los propios ejércitos como se ha venido demostrando.

Al bombardeo del Mercado y sus consecuencias se le ha denominado la “Tragedia Olvidada”. El hecho de que durante las cuatro décadas posteriores a esta masacre no se hablara de la misma, es la huella visible del terror que ejerció la dictadura en este país. Víctimas que, en este caso, sufrieron una nueva agresión cuando en la lápida que las autoridades franquistas colocaron en la fosa donde fueron enterradas, aseguraba que su muerte se había debido a un “fatal accidente”. Con la Transición se pasó de la ocultación de los hechos y del miedo a hablar, al olvido oficial. Se extendió el discurso utilizado por el tardofranquismo de que en la guerra “todos fuimos culpables”, y se impidió así la recuperación y la reparación social de las víctimas causadas por la dictadura.

El impulso ciudadano posterior, a través de múltiples asociaciones para la Recuperación de la Memoria Histórica, ha hecho posible que a través de trabajos de
investigación, obras literarias y reportajes periodísticos, se haya abierto una brecha en

la desmemoria impuesta por el franquismo. Fruto de esta intensa actividad, la Comisión Cívica de Alicante planteó la necesidad de instalar un Memorial en el Mercado en honor a las víctimas del cobarde bombardeo. Un jurado formado por representantes de diversas instituciones, sectores profesionales y Ayuntamiento de Alicante, el 12 de noviembre de 2007, eligió por unanimidad la obra presentada por Elena Albajar y Ruth Céspedes con el lema “Todos los días a las doce”.

Hoy, 75 años después, y teniendo claro esta Comisión Cívica que la leyenda que preside este Memorial es fiel reflejo de la verdad histórica, sin que impere el silencio o la deformación de la misma, los demócratas alicantinos, por encima de las naturales diferencias ideológicas, hemos saldado la deuda que teníamos con las víctimas. Hagamos de este Memorial un símbolo de esperanza que ayude a romper las barreras del odio y la sinrazón; que sirva para recordarnos la necesidad de fomentar en la sociedad los valores de paz, tolerancia, justicia, libertad y solidaridad; que impidan que en un futuro se repitan hechos semejantes.

No quisiéramos terminar este acto sin hacer extensivo nuestro profundo y emocionado agradecimiento a todas las personas que han trabajado en esta tarea desde los inicios de esta comisión y que hoy, por circunstancias varias, no pueden estar aquí presentes, en especial a Enrique Cerdán Tato, convaleciente de una larga enfermedad, así como los fallecidos: Julián A. Ramírez, Miguel Gutiérrez, Francisco Navarro, Arcadi Blasco y Mario Candela que durante más de una década han luchado porque este Memorial fuera una realidad y las víctimas de la barbarie fascista tuvieran el reconocimiento que se merecen. Sus familiares y amigos pueden, podemos, sentirnos orgullosos de que su trabajo solidario no ha sido en vano.

Al mismo tiempo queremos manifestar que aún nos queda por erigir el monumento que en el puerto de Alicante ha de ser testimonio de nuestro recuerdo a aquellos republicanos que hubieron de abandonar nuestro país en los trágicos días del final de la guerra civil en el Stanbrook y otros barcos, así como el Memorial en el Campo de los Almendros (La Goteta) en homenaje de aquellos defensores de la República que quedaron atrapados en el Puerto no pudiendo escapar del terror franquista y que trasladados a dicho campo más tarde sufrieron prisión siendo muchos de ellos fusilados.

Por último, también quisiéramos agradecer la ayuda económica de aquellos partidos políticos, sindicatos, sectores de la sociedad alicantina en general que ha permitido sufragar los gastos de este Memorial y que ha hecho posible que las víctimas del Mercado, aunque con injustificable retraso, tengan el reconocimiento debido.

Han participado, en sufragar este memorial las organizaciones siguientes:

Más de Cien Artistas Solidarios que con la donación de sus obras han hecho posible, desde el año 2004, muchas de las actividades de la Comisión Cívica.
CCOO. P.V. UGT. STEPV-Intersindical Valenciana. PSOE. EUPV. PCPV. Logia Constante Alona, Gran Oriente de Francia. Plataforma de Iniciativas Ciudadanas. Fundación Domingo Malagón de Madrid. Esquerra Republicana de Catalunya y también hemos recibido numerosas donaciones personales, por transferencias o por la adquisición de bonos.

Y han colaborado:

Orquesta Filarmónica de la U.A. Vicerrectorado de Cultura U.A.
Ayuntamiento de Alicante. Grafibel 2010. de Alicante.

Los costes del Memorial a las victimas del bombardeo fascista del 25 de mayo de 1938, ascienden a casi 30.000.- euros.

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